Pero mamá…

7:30: Suena el despertador. Pasados unos minutos deja de sonar.
7:45: De nuevo suena el despertador. Pasados unos minutos deja de sonar:

-¡Despierta!
-Sólo cinco minutos más…
-¡Despiértate ya! Llegarás tarde…
-No quiero ir al colegio mamá…
-A mi me gustaría no tener que trabajar, ni limpiar, ni hacer la comida y mira… ¡me aguanto!
-Pero mamá…tú no lo entiendes, el colegio es… es muy feo y aburrido.
-¿Cómo que feo? Da igual si es feo o bonito ¡tú estás ahí para aprender y no para divertirte!
-Pero es que…no aprendo nada.
-Pues deberías esforzarte, estás demasiado mal acostumbrado… ¡Y levántate ya! Esta conversación ha terminado, quiero verte dentro de diez minutos saliendo por la puerta, así que ¡rápido! ¡Date prisa!
-Está bien mamá…

8:20: Se escucha un portazo, el niño había salido de casa:

-Mi mamá nunca me entiende, nunca me deja explicarle las cosas, siempre quiere tener razón. Se cree que porque soy más pequeño no puedo decir cosas que son verdad. Pues el colegio es horroroso: unas paredes blancas y azules que parecen haber formado parte de un sanatorio mental en un pasado, a los niños no les gusta ir a clase ni hacer sus deberes y cada vez hay más que suspenden los exámenes. Creo que yo también voy a suspender, pero es que ¡no quiero ir al colegio! Es realmente aburrido, mis profes no intentan hacer la clase divertida, y muchos sólo leen lo que pone en el libro… ¡yo también sé leer! No sé si nosotros los niños somos un poco tontos y no queremos aprender, o si los profes no se esfuerzan demasiado para que aprendamos, a lo mejor es un poco de todo, no sé. Pero cuando era más pequeño, antes de empezar el colegio, siempre tenía muchas ganas de aprender, quería saberlo todo, mi hermano me daba envidia porque sabía leer, y yo le pedía que me enseñara, y era muy curioso, siempre andaba curioseando… Ahora eso es aburrido… no entiendo por qué. Yo quiero aprender… pero el colegio necesita algunos cambios. Bueno, ya he llegado, otro día más aquí. Mi papá solía decirme “nunca te acostarás sin saber una cosa más”, ojalá sea cierto.

~ por aetivxterry en 03/10/2008.

Una respuesta to “Pero mamá…”

  1. No sé si me da más pena o vergüenza tener que darte la razón. En mis 12 años en el San Jaime lo único que he aprendido sobre el trabajo de los profesores es que consiste en elegir un libro, leerlo delante de los alumnos (esto es opcional), mandar ejercicios, poner exámenes, corregirlos y poner notas. Ha sido en el instituto nuevo donde he encontrado un profesor (si, solo uno) que de verdad le gusta lo que hace y se esfuerza en que a nosotros también nos guste. La verdad es que ahora es cuando me estoy dando cuenta de todo lo que me pierdo de ciertas asignaturas por no tener un profesor motivado ¿Si ni ellos mismos tienen interés por su propia materia como nos piden a nosotros que siquiera nos interesemos?

    Y siento llevarte la contraria en lo de mierda de blog, es interesante.

    P.D. Creo que tenemos una conversación pendiente sobre música indie de hace bastante tiempo.

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