Pajarico

Es difícil describir todas las sensaciones que pudo llegar a sentir. Cada suspiro de aire que se le escapaba sabia a muerte, y cada uno de los que conseguía retener parecía llegar a darle la felicidad eterna, tanta felicidad como estrellas había en aquella noche, porque aunque el cielo estuviese nublado, estaban allí. El horizonte estaba lleno de edificios, y por otros lugares, lleno de árboles. Tú eres como el pajarillo traidor que en ellos habita, que duda en dejar un árbol por otro, cuando no quieres ese árbol, solo por no querer quedarte sin nido. ¿Qué despreciable, no? Así, cuando el agua se emborracha de la esencia del viento, y enturbia su fondo, ¿Qué es lo que queda? Una vaga descripción de la borrosa mentira de todos los días, por no querer ser el pájaro que no tiene nido, como otros. Una mentira que ni tu mismo te crees. Son tan bellos esos árboles, los sonidos, el viento, sus sombras… cosas que nunca verás. Porque no ves más allá del nido.

~ por aetivxterry en 02/01/2009.

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